En Página/12 del 06/07/08 salió una entrevista a un tal Jorge Schvarser, Economista de
En primer lugar, porque se trata de un discurso que busca comparar al movimiento piquetero con los “piqueteros del campo”, pero que lejos está de ser una defensa del primero (y, menos aún, de su metodología de lucha): si ahora se habla del movimiento piquetero con cierto aire de benevolencia, es sólo para utilizarlo con el fin de desprestigiar al “campo”. Al mismo tiempo, se embellece el pasado del movimiento piquetero para vaciarlo de todo contenido revolucionario en la actualidad. Un movimiento piquetero al cual se encargaron de combatir en el pasado que ahora embellecen, y que seguirán combatiendo por ser una expresión genuina de la clase obrera.
En segundo lugar, porque cuando se habla del movimiento piquetero en tiempo pasado (‘representaban’, ‘estaban’, ‘cortaban’), no se debe al desconocimiento o a un mero error: menospreciarlo o directamente darlo por muerto es otra forma de atacarlo, ya que niega toda posibilidad de acción, y por lo tanto, niega al movimiento mismo. La realidad demuestra todo lo contrario. Las masas están saliendo a la lucha porque la “recuperación económica” no ha solucionado (ni podría solucionar) ninguno de sus problemas, o lo ha hecho superficialmente. Las condiciones que dieron lugar al protagonismo del movimiento piquetero siguen vigentes y, por lo tanto, la organización de las masas más explotadas no pierde actualidad sino todo lo contrario, es más necesaria que nunca; condiciones que, por cierto, no pueden desaparecer si no es con su triunfo y con el de la clase trabajadora en general.
No por nada el movimiento piquetero ha comenzado a reagruparse independientemente, esto es, sin ser furgón de cola del “campo” o del gobierno, y a ponerse nuevamente a la cabeza de las luchas obreras, como ya pudimos ir apreciando en el multitudinario corte del Puente Pueyerredón el 26 de junio pasado, a 6 años de la masacre de Darío y Maxi, pero más aún en la también multitudinaria marcha del lunes 7 (que acaba de ser brutalmente reprimida, con la simple razón de que sólo “algunos” pueden protestar, pero no la clase obrera). Por lo tanto, el movimiento es pasado, pero también presente y futuro. Esto es lo que se le “pasa por alto” a los medios y a los “analistas” (incluso a cierta parte de la izquierda), que le otorgan a los piqueteros poca o nula importancia, como si fuese cosa de un pasado que, encima, se encargan de deformar. Por “suerte”, la historia no responde a los intereses personales de estos personajes.
Matías Rivas, 07/07/08
2 comentarios:
yo quiero que hables de la compra de acciones del PO en el canal 26 (??)
ANARQUIAAAAAAAAAAAAAAAAAA
(??)
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