Quisiera pero no puedo/ Me mata la timidez.
Emanuel Ortega.
Timidez. Si. Un tema que da para debatir, y mucho. Pero primero quiero aclarar porque elegí esta frase. Lo hice porque refleja, de una manera casi perfecta, un grave problema (porque le pese a quien le pese, lo es): cuando la timidez se mete en nuestras vidas y nos impide desarrollar la cotidianidad con éxito. Y digo casi perfecta porque la perfección es cosa de dioses. Y detrás de ese gran artista, gran cantante y gran persona hay un ser humano, con sus virtudes y sus defectos.
Algún día quizás hable un poco más de la vida de Emanuel. Ahora que lo recuerdo, ese día está cerca pues Emanuel me ha encargado, personalmente, que escriba su biografía. Espero, queridos lectores, que el día (si bien Emanuel no ha puesto una fecha de entrega, deseo que ese día sea pronto, para que todo el mundo pueda leer lo antes posible acerca de su vida) que esa biografía esté en todas las librerías del país (no puedo afirmar que vaya a estar en todas, pero considerando la popularidad de Emanuel, supongo que así será), y por qué no, en las librerías de otros países (pues Emanuel es un artista consagrado internacionalmente), ustedes se acerquen hasta dichas librerías y cambien su dinero (no se cuanto costará, no soy el encargado de ponerle el precio, solo soy un escritor) por la vida de Emanuel reflejada en un libro, escrito, como he dicho, por mi (algunos seguramente dirán que mi intención al fomentar la compra de dicha biografía es la de ganar dinero, pero les aseguro que esos cuervos que viven de la mentira están muy lejos de la realidad y que mi intención, además, claro, de ganar algún dinero, pues en esta sociedad no se puede vivir sin el, es que todos y cada uno de nosotros pueda leer acerca de la vida de Emanuel, lo antes posible).
Les garantizo que valdrá la pena, pues Emanuel es, como he dicho, un gran artista, un gran cantante y una gran persona. Un ser humano, con sus defectos y virtudes, claro, como todos nosotros, pero dotado de un don que lo diferencia de todos nosotros: el don que le permitió ser un gran artista y un gran cantante. A ser una gran persona lo aprendió en su casa, pues su familia, cada uno de sus integrantes, son también buenas personas. Con sus defectos y virtudes, claro, pues son seres humanos, como todos nosotros, pero dotados también (por lo menos la gran mayoría, ya que son una familia muy talentosa) de un don que los diferencia de todos nosotros: el don que les permitió ser grandes artistas, grandes cantantes, grandes directores, grandes actrices e incluso hasta grandes políticos. Si quieren saber mas acerca de la familia de Emanuel les recomiendo que lean su biografía, que próximamente estará en todas las librerías.
Para seguir adelante debo asegurarme, primero, que entiendan que las claves de este texto son las siguientes tres palabras: timidez, debate, mucho. La vida de Emanuel carece de relevancia en el día de hoy, mas allá de la importancia que tiene una de sus frases. Si quieren leer acerca de la vida de Emanuel, les sugiero que lean su biografía, que próximamente estará en todas las librerías.
Pero volviendo al tema, sabrán (y si no lo saben lo van a saber ahora) que no cualquiera puede hablar sobre la timidez y lograr llegar a una conclusión que permita avanzar un poco en este tan grave problema, que da para debatir, y mucho. Solo dos clases de personas pueden hacerlo. La que estudio mucho sobre la timidez, y la que lo padece.
Y creo ser una persona capacitada para hablar sobre esto, ya que, si bien no he estudiado mucho sobre el tema, soy una persona tímida. Si, yo soy tímido, y lo digo sin pelos en la lengua. T-I-M-I-D-O, con to
das las letras. Soy tímido, entre tantas otras cosas. También soy boquetero, pedofílico, zoofílico, petizo orejudo, asesino a sueldo, traficante de órganos vitales, manzanera de Chiche Duhalde, rompehuelgas, blumberista prende velas, cabeza de una célula terrorista fascista, militar represor beneficiado por los indultos ahora policía de la 5ta de San Miguel, pro Bush, pro vida, antiaborto, anticastrista, homosexual reprimido, lesbiana no declarada, homofóbico, racista, judío, ateo y sionista.
Pero eso no es lo importante, no al menos hoy. Otro día, si lo consideran necesario, hablaremos sobre mi personalidad y hasta incluso debatiremos acerca de eso, mucho. Por cierto, ese día también está cerca, porque además de escribir sobre la biografía de Emanuel, que próximamente estará en todas las librerías, también escribiré mi propia biografía, que claro, no estará en todas las librerías del país (mucho menos en las de otros países), pues carezco aún del reconocimiento necesario para garantizarle a una editorial que cada libro publicado en cada rincón del país será comprado. Quizás, si la biografía de Emanuel es exitosa, empiece a ser considerado como un gran escritor y entonces la gente demande mi biografía, ahora sí en cada rincón del país e incluso en otros países. Pero hasta ese día no puedo asegurar que mi biografía pueda adquirirse en todas las librerías. Aunque si puedo garantizarles que estará en una librería, librería Rivas, que lleva mi mismo apellido pues pertenece a mi padre.
Como decía, lo importante, hoy, es la timidez. Y debatir acerca de ello. Mucho. Timidez, debate, mucho. Las claves para entender este texto. Y, como soy una persona estructurada (me olvide de mencionarlo anteriormente), así como mi padre es estructurado, y mi abuelo también lo es (se pude decir que es de familia), voy a empezar por la primera clave: La Timidez. Así, con mayúsculas.
¿Qué es la timidez? Según el diccionario de la Real Academia Española, es la cualidad del tímido, y tímido es aquel que, según el mismo diccionario, es temeroso, medroso, encogido y
corto de ánimo. Pero, ¿es bueno o es malo ser tímido? Si bien no tengo muchos fundamentos para dar una respuesta precisa, porque, como dije, no he estudiado al respecto, puedo decir, al menos, pues soy una persona tímida y eso me da derecho a hablar de ello, que no es ni una cosa ni la otra. Todos, o por lo menos la gran mayoría, somos un poco tímidos en el fondo y a todos, o por lo menos a la gran mayoría, les cuesta, por citar algunos ejemplos, hablar en público, ir a una fiesta o declarar un amor. Pero cuando ante estas situaciones uno pierde la racionalidad, se paraliza, se queda sin habla, etc., es ahí cuando la timidez se convierte en algo malo, o para ser más precisos, en una enfermedad, denominada comúnmente como fobia social. Qué es la fobia social, se estarán preguntando. Si me lo preguntaran a mí les respondería: NO LO SE, no es asunto mío y no he venido aquí a hablar de eso. Si he venido, como bien dije, a hablar de la timidez. Y a debatir sobre ello, mucho. Pero no es mi intención hablar sobre la fobia social, menos debatir acerca de ello, mucho.
¿Entonces? Tampoco lo se. Quizás la timidez no es un problema tan grave como pensaba y en realidad el grave problema es que se la confunde con la fobia social. Quizás hubiese sido mas científicamente correcto que Emanuel, en vez de hablar de timidez, hubiese hablado de fobia social (algo que intentare aclarar en su biografía, que próximamente estará en todas las librerías). Quizás hubiese sido mas acertado que yo directamente hablase sobre la fobia social, pues, quizás, este si sea un tema que da para debatir, y mucho. Quizás todo lo que escribí anteriormente no tiene sentido alguno. Son muchos quizás que ponen en evidencia mis inseguridades. Inseguridades típicas en una persona tímida. Pero por lo menos hay dos cosas que tengo bien en claro. Primero, que la biografía de Emanuel Ortega estará próximamente en todas las librerías y segundo, que necesito ayuda, o el día menos pensado me tiro por un balcón.
Matías
4 comentarios:
Diría Sebreli que es importante que escribas tu autobiografía y que la gente la lea porque las vidas de las personas comunes son las que realmente nos interesan a la hora de hacer un estudio acerca de la cotideaneidad, y no las autobiografías de aquellas personas que pertenecieron a la clase dominante y nos presentan una realidad tan distinta de la que vivenciaba la clase dominada. Lo mismo, claro, con la gente famosa y la no-famosa*. Por ende, la biografía de Emanuel Ortega realmente importa muy poco.Así que sentite halagado, vos podés hacer la diferencia(?)
Te amo cuchi cu, seguimos firmándonos a nosotros mismos =(
*Algo así decía Sebreli, no recuerdo con claridad y tampoco tengo ganas de buscar la cita. Volveré con más precisiones, si no es que se me adelanta Federico.
Jajajaja qué bueno que estuvo, me cagué de la risa :)
Muy copado su blog chicos, lo voy a poner en mi lista de amigos cuando edite la plantilla!
Besooo
Miren cómo firmo, lala. Ahora pueden ver que no era yo la que entraba :)
Este texto ya lo comenté, pero vuelvo a decir que me gusta mucho, sí sí sííí.
Saludos, en cualquier momento leo todo y firmo todo, y todo.
Lo leí de pe a pa y me pareció sacrílego no comentar algo al respecto. Notable aparición del yang de éste afamado blog, una pena que me clavaste el "quisiera pero no puedo, me mata la timidez" durante unas cuantas horas de mi día.
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