viernes, 8 de junio de 2007

Vegetarianismo y socialismo. A propósito del fin y los medios. (Parte I)

A modo de introducción

La finalidad de este apartado inicial es orientar al lector y la lectora en el tema; ayudarlos a entender el porque de la crítica al vegetarianismo(1) con las herramientas que nos brinda el socialismo científico. Si aún leyendo el siguiente texto (o a causa de él) se sienten algo perdidos, no le den mucha importancia. Continúen, que más adelante me encargaré de dejar todo bien claro.

1905
Trotsky - Resultados y Perspectivas
Capítulo VII - Las condiciones previas del socialismo (fragmento)

(...)muchos ideólogos socialistas (ideólogos en el sentido negativo, o sea, los que lo revuelven todo) hablan de la preparación del proletariado para el socialismo en el sentido de su transformación moral. El proletariado y "la humanidad" en general necesitarían ante todo perder su vieja naturaleza egoísta; en la vida social deberían predominar los impulsos del altruismo, etc.... Como estamos muy lejos de semejante estado y como "la naturaleza humana" sólo ha de cambiar lentísimamente, el advenimiento del socialismo se ha alejado por algunos siglos. Tal concepto parece muy realista y evolucionista, etc.... Pero en realidad se basa en consideraciones moralistas triviales.

Es de suponer que la psicología socialista tiene que existir antes del socialismo; en otras palabras, que es posible inculcar a las masas una psicología socialista sobre la base de condiciones capitalistas. Aquí no se debe confundir el aspirar concientemente al socialismo con la psicología socialista. Esta última supone la ausencia de motivos egoístas en la esfera de la vida económica, mientras que la aspiración y la lucha por el socialismo nacen de la psicología de clase del proletariado. Por muchos puntos de contacto que haya entre la psicología de clase del proletariado y la psicología socialista de una sociedad sin clases, un abismo profundo los separa.

La lucha común contra la explotación hace brotar en el alma obrera indicios preciosos de idealismo, de camaradería solidaria y de espíritu de sacrificio desinteresado pero, al mismo tiempo, la lucha por la existencia individual, el espectro de la miseria, la diferenciación dentro del mismo estamento obrero, la presión de las masas ignorantes desde abajo y la actividad corrompida de los partidos burgueses, impiden el despliegue completo de estos indicios preciosos.

Sin embargo, lo esencial del asunto es que el obrero medio -aun cuando pueda seguir siendo egoísta y pequeño burgués, sin sobrepasar en su calidad "humana" a los representantes medios de las clases burguesas- se convence por la experiencia de la vida de que sus deseos más simples y sus necesidades más naturales sólo pueden satisfacerse sobre las ruinas del sistema capitalista.

Los idealistas se imaginan a la futura generación que será digna del socialismo de la misma manera que los cristianos se imaginaron a los miembros de las primeras comunidades cristianas.

Como quiera que haya sido la psicología de los primeros prosélitos del cristianismo -sabemos por la historia de los apóstoles que se daban casos de ocultación de propiedades privadas ante la comunidad- en todo caso, al extenderse, el cristianismo fracasó no ya respecto a la transformación del pensar del pueblo sino que, incluso, degenerando él mismo, haciéndose mercantilista burocrático, evolucionó de la mutua enseñanza fraternal al papismo y de la orden mendicante al parasitismo monástico; en una palabra: no logró someter a las condiciones sociales del medio dentro del cual se desarrollaba, sino que fue sometido por aquél. Y esto no ocurrió como consecuencia de la torpeza o del egoísmo de los padres y maestros del cristianismo sino como consecuencia de las leyes irrefutables de la dependencia de la psicología humana respecto de las condiciones de trabajo social y de vida social. Y esta dependencia la mostraban incluso los propios padres y maestros del cristianismo en sus mismas personas.

Si el socialismo tan sólo se hubiese propuesto crear una nueva naturaleza humana dentro del marco de la vieja sociedad, no seria más que una nueva edición de las utopías moralistas. El socialismo no se propone la tarea de desarrollar una psicología socialista como condición previa del socialismo, sino la de crear condiciones de vida socialistas como condición previa de una psicología socialista.
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Notas
(1) Por una cuestión de espacio, tiempo y para facilitar la lectura, sólo nombrare al vegetarianismo, pero cada vez que aparezca esta palabra se debe tener en cuenta que también se hace mención al veganismo. Y esto con mucha razón, pues es el veganismo quien, generalmente, lleva adelante el activismo. Es importante que, con lo dicho anteriormente, no se confunda un movimiento con otro. Por ejemplo: el vegetariano no siempre se opone a toda explotación, pero si a toda matanza. En cambio el vegano esta en contra de ambas. Recomiendo que, ante la menor duda, se informen correctamente sobre las distintas corrientes: http://ivu.org/faq/definitions.html

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