miércoles, 5 de diciembre de 2007

¡Que se repita!

Antes que nada, Fernando Niembro dijo que Arsenal de Sarandí es como el Partido Obrero, esto porque ha luchado mucho y porque tiene mucho zurdo. Yo soy hincha de Arsenal desde los 12 años y nunca había escuchado una comparación tan certera(¿?). Otra cosa, si Arsenal salió campeón, ¿eso quiere decir que se viene la revolución obrera y socialista?(¿?)

Ahora sí, el sábado pasado (1 de diciembre) concurrí a la charla, organizada por Razón y Revolución, sobre las “Lecciones de Octubre para la Revolución Argentina” -en el marco de la reedición, por parte de la editorial ryr, del libro de Trotsky “Historia de la Revolución Rusa”.

Los panelistas, como estaba anunciado, debían ser cuatro: Etchegaray, del PC, Altamira, del PO, Ripoll, del MST, y Sartelli, de Razón y Revolución. Pero como era de imaginar, Etchegaray se borró. Ripoll paso parte de enferma, pero al menos el MST mando a otro dirigente, un tal Pablo Vasco. Por lo tanto, y para demostrar que se contar, si al principio iban a ser 4 panelistas, pero luego uno prefirió quedarse ayudando en el cierre de cuentas del Credicoop, y la invitada mujer no pudo concurrir pero mandó a un reemplazo, entonces nos quedan 4 – 2 + 1 = mesa libre de estalinistas.

Con respecto a la charla en sí, estuvo muy buena. Cada panelista tuvo, en primer lugar, 15 minutos para hablar sobre el libro de Trotsky y sobre las enseñanzas que ese libro tiene para la situación actual y para el futuro en Argentina. Mi hermana grabó las tres participaciones, pero por dos motivos todavía no las he subido a youtube. El primero es que el peso de cada video es bastante grande, y el segundo es que mi hermana o estaba ebria o tiene parkinson.

Lo que se puede rescatar de esta primera parte de la charla, es que el MST no se sale ni un centímetro de su limitado, repetitivo y aburrido discurso, que Sartelli es muy gracioso y entretenido, y que Altamira tiene una gran capacidad oratoria, que ningún otro dirigente en el país posee. Si alguien quiere ver lo que cada uno dijo (o parte de ello, porque no se grabó todo), deberá esperar a que vuelva a intentar subir los videos, o a que los pase por escrito.

Puedo anticipar, porque tiene que ver con lo que viene más adelante, que Pablo del MST hizo mención a algunas cuestiones “polémicas” y contradictorias, como por ejemplo, que el MST no sintió como una derrota la caída del muro de Berlín, y que el MST quiere un reagrupamiento internacional del tipo de la I internacional, según las propias palabras de Pablo, más “abierto”.

Bien, luego de los 15 minutos de cada panelista, vino una ronda (en realidad, unas cuantas) de preguntas del público, y aquí estuvo lo más destacado de la charla. Esto no por las mismas preguntas (preguntas que son de esperar en este tipo de situaciones), sino por las respuestas de cada uno de los dirigentes. Lo más interesante tuvo que ver con la situación en Venezuela, a partir de la Reforma Constitucional (vale aclarar, la charla fue antes de la elección), y con el tema de la unidad de los partidos de izquierda y el tipo de relaciones internacionales que esos partidos mantienen (otro punto interesante estuvo en el tema del monolitismo y la democracia de un partido revolucionario, probablemente trate esto en otra actualización).

Con respecto a lo primero, es conocido que el MST llamó a votar por el Sí, mientras que el PO propuso como alternativas el No o la abstención. Las razones fueron explicadas, en menor y mayor profundidad, en los periódicos de cada partido. Pero en lo que tiene que ver con la charla, Pablo Vasco intentó justificar la posición del MST, en principio, de una forma negativa, es decir, por lo que no hay que hacer (poniendo como ejemplo un enemigo imaginario): “no hay que decirles a las masas yo tengo la verdad y ustedes tienen que seguirme, etc." Lo que habría que hacer, entonces, es seguir el proceso masivo por dentro, para que cuando las masas vean que Chavez no puede o no quiere profundizar el cambio(¿?), la izquierda capitalice la crisis. Esto es lo que se desprende de lo poco que habló Pablo Vasco. Por eso el MST (o mejor dicho, el partido “hermano” del MST en Venezuela) se metió de lleno en el partido único de Chavez (no como socialista revolucionario, claro, porque Chavez no lo admitía así) y llamó, lógicamente, a votar por el Sí. A esto Altamira respondió, entre otras cosas que podrán apreciar más adelante, con un ejemplo claro: Lula va por otro mandato, la izquierda en Brasil está completamente dividida.

Da la casualidad, por cierto, que estoy leyendo “Escritos Latinoamericanos” (Ediciones del IPS. CEIP “León Trotsky, 2007), y allí hay algo que dice Trotsky que es muy actual y que puede ayudar a clarificar la situación:

“Ahora, la IV Internacional reconoce todas las tareas democráticas del Estado en la lucha por la independencia nacional, pero la sección mexicana de la IV compite con la burguesía nacional frente a los obreros, frente a los campesinos. Estamos en perpetua competencia con la burguesía nacional, como única dirección capaz de asegurar la victoria de las masas en el combate contra los imperialistas extranjeros. En la cuestión agraria, apoyamos las expropiaciones. Esto no significa, entendido correctamente, que apoyamos a la burguesía nacional. En todos los casos en que ella enfrenta directamente a los imperialistas extranjeros o a sus agentes reaccionarios fascistas, le damos nuestro pleno apoyo revolucionario, conservando la independencia íntegra de nuestra organización, de nuestro programa, de nuestro partido, y nuestra plena libertad de crítica.” (Discusión sobre América Latina, p. 136) .

En cuanto a lo segundo, es decir el tema de la unidad de la izquierda, es algo con lo que se insiste frecuentemente. Lamento mucho que, para esta altura, mi cámara se haya quedado sin capacidad. Trataré de resumir lo que se discutió, pero no es una tarea fácil.

Sartelli dijo que no quería la unidad de la izquierda, y en su discurso pareció despreciar la lucha parlamentaria. Creo que esto último no es así. Es sus escritos puede notarse lo contrario. Además, Razón y Revolución llamó a votar al PO, como bien aclaró Sartelli finalmente y como bien sabe cualquiera que lea “El Aromo”. Se puede estar de acuerdo o no con lo que dice Sartelli (yo comparto muchísimas cosas, y me parece uno de los intelectuales más importantes de la actualidad), pero nadie puede acusarlo de no justificar y de no debatir su posición.

Lo mejor de todo fue cuando le llego el turno a Altamira. Más de uno se debe haber imaginado que Altamira iba a coincidir con el planteo de Sartelli. No fue así. Dijo, al contrario, que la unidad de la izquierda, en algunas ocasiones y bajo determinadas condiciones, es posible y útil. Por eso, ahí mismo, le planteo al MST comenzar a discutir, sobre la base de algunos puntos en común, la unidad para las diferentes luchas y para las elecciones del 2009. Queda más de un año (como dije antes, se contar) para debatir todo lo que haya que debatir.

Altamira es consecuente con algo que escribió en la década del ’80 (en su libro “La estrategia de la izquierda en Argentina”, no recuerdo que página porque no lo tengo a mano, después lo agrego) y que acabo de leer algunos días atrás. Muchas veces se confunden las reivindicaciones con el programa, y se piensa que el hecho de compartir ciertas reivindicaciones es material suficiente para la unidad. Pero las reivindicaciones no surgen de la nada, sino de una caracterización de conjunto de la situación nacional e internacional, de las fuerzas actuantes, etc.,. es decir, de un programa. La unidad, por lo tanto, no debe pasar por el hecho de compartir, por ejemplo, la cuestión del “gobierno obrero”, pues esto puede significar algo completamente diferente para cada partido. Qué significa, depende del programa. Tampoco debe pasar por el mero hecho de compartir una lucha, por la misma razón. Para la unidad (o, más bien, para empezar a hablar de ella), lo que hace falta es compartir algunos puntos (obviamente es imposible una completa coincidencia) en esa caracterización de conjunto.

Esto es, palabras más, palabras menos, lo que, a mi parecer, planteo Altamira. No esa “unidad” abstracta, esa supuesta apertura a toda costa para evitar el “sectarismo”, que en realidad forma parte de un discurso electoral y que en realidad ya ha fracasado una y otra vez (a lo único que condujo fue a fuertes escisiones, como en el viejo Mas). Todo lo contrario: una unidad concreta, sobre bases concretas, que sean profundamente discutidas por los diferentes partidos y dentro de cada partido. Si el único acuerdo que surge de esto, es que siguen en desacuerdo, pues entonces que no haya unidad.

Es por esto, porque la unidad que planteo Altamira no es un discurso electoral sino algo concreto, que el muchacho del MST evadió la propuesta. No dijo absolutamente nada. El MST, campeón de la unidad (pero que, en realidad, en las pasadas elecciones no se unió con nadie) y de la apertura (esto seguro, pero con personajes como Mario Cafiero), evitó hablar de la unidad cuando esa unidad no es con la centroizquierda… sino con otro partido trotskista, de igual o similar peso.

Otra cuestión que se deduce de acá, pero que no fue planteada en la charla, es la falta de conceptualización. Por ejemplo, qué quiere decir con sectarismo, el MST nunca lo aclara. Por mi parte, si se habla de unidad es, entre otras cosas, porque hay división. Una de las cosas que hay que explicar, entonces, es a que se debe esa división. Pero el MST es incapaz de hacer una crítica al respecto: no puede explicar porque el morenismo, (corriente de la que forma parte y a la cual, obviamente, reivindica) está dividido en una cantidad enorme de partidos, y al mismo tiempo, evita toda discusión política concreta con los demás partidos de izquierda.

Pero ¿qué significa, entonces, ser sectario? Veamos que dice el PO: “el Partido Obrero es, para el MST y sus corifeos, una organización sectaria que rechaza la posibilidad de ‘abrirse’ a figuras independientes y de otras fuerzas políticas. La sola formulación de la crítica es una muestra de cretinismo incurable, porque los partidos políticos existen como tales como consecuencia de insalvables diferencias de clase, de programa y de estrategia. Solamente una organización que exista como tal sin poder explicar diferencias políticas con otras o, lo que es peor, jactándose de su capacidad de dejarlas de lado en cualquier momento; solamente esa organización es verdaderamente una secta, pues existe para ella misma.” (http://www.po.org.ar/po/2006/po980/po980136.htm) Bastante claro: los partidos existen porque tienen diferencias irreconciliables con otros partidos (sino ¿para que existen?); sectario no es quien no se une en una determinada elección, sino quien vive para el mismo.

El MST, en cambio, utiliza el "sectarismo" (que nunca define) como justificación de su propio oportunismo: es que para ser oportunista nunca hay que definir con claridad, sino ser lo más ambiguo posible. De esta forma, el MST tiene las manos libres para afirmar algo que puede tener varias interpretaciones posibles y, por lo tanto, para hacer una cosa hoy y hacer todo lo contrario mañana, sin ver en eso una contradicción. Lo mismo sucede con la acusación de "dogmatismo", con lo cual busca no aferrarse a nada.

En fin, justamente es este tipo de acusaciones que acabo de realizar sobre el rol real del MST, lo que trató de evitar Altamira en la charla (por eso lo encaro desde el lado "positivo"), supongo que para demostrar que es el mismo MST el que no quiere la unidad. Una vez dicho todo esto, pasó a dejarles una de las partes mas interesantes de la charla, en la cual Altamira trata los temas de los cuales vine hablando: las relaciones internacionales, la cuestión de los puntos en común y la posición ante el intento de reforma constitucional en Venezuela (repito, para la parte de la unidad de la izquierda, mi cámara no tenia más espacio, así que no les queda más remedio que creer en mi palabra, o reventar -¿?-).

Como aclaración, vale decir que un individuo, bastante nervioso, realizó una pregunta (que en realidad no fue tal, sino un propio discurso, lo que llevó a Altamira a bromear, mostrándole el cartel que el moderador había preparado para cuando un panelista se excedía del tiempo que le correspondía) sobre la posición del PO en Venezuela, llegando a comparar al PO con la derecha gorila, pues ambos se opusieron a la reforma (y a acusar al PO de repetir lo que el PC y el PS hicieron en la década del 40, los cuales se unieron efectivamente a la Unión Democrática, con la excusa de luchar contra Perón). Le falto decir que Catherine Fulop responde a Altamira y que al PO lo financia el oro nazi. Pero ojo, que en esto no está sólo el muchacho: varios, como El Militante o Izquierda Punto Info, hablaron de “la izquierda gorila”.

Perdón, pero necesito hacer una ultima aclaración. La transcripción corre por mi cuenta. Y, como es obvio, lo mejor se ha perdido. Por lo mejor, entiendo no sólo lo que Altamira dijo, sino, y sobre todo, como lo dijo. Aquí queda parte de lo que ha dicho. Y escuchar hablar a Altamira es realmente algo sensacional. Todos (un público muy variado; calculo que habría unas 300 personas) se quedaron callados, escuchando atentamente cada palabra, y al final lo recompensaron con una catarata(¿?) de aplausos. Sin embargo, voy a hacer un último intento por subir el video a youtube. Pero como es un video de Altamira no acepta los limites impuestos(¿?), así que lo veo difícil.

Altamira: (...) Es que todo trabajo de tipo internacional no puede separarse de la responsabilidad que ese trabajo internacional implica para cada uno de esos partidos. A ver si me explico mejor: tiene que haber una cierta homogeneidad en un trabajo internacional; de lo contrario, partidos de diferentes lugares asumen responsabilidades políticas que no aceptan, y hasta pueden ser negativas, y en cierto modo aparecer como respaldándolas.

Por eso nosotros, en el año 2003 o 2004, hicimos una propuesta de abrir un proceso de deliberación política internacional sobre la base de cuatro puntos que efectivamente sostuviéramos en común; solamente cuatro puntos. Estos cuatro puntos no alcanzan a ser un programa. El programa tendría que ser la consecuencia de este intercambio, debate... Pero mientras debatimos y discutimos y preparamos un congreso, actuamos de común acuerdo a nivel internacional al menos sobre cuatro principios fundamentales. Es elemental. No puede armarse una organización, por más fraternal y abierta que sea, que no tenga algún aspecto en este sentido.

Y para no aparecer puramente teórico, los llamo a una reflexión muy fuerte sobre algo que sí cada uno de nosotros acá hubiera tenido una hora, lo cual hubiese sido terrible (risas), yo no hubiera dejado de señalar por lo importante. La revolución futura, que figura en los planteamientos que habló Eduardo y también acá Pablo... va a ser una consecuencia del fracaso de todas las tentativas no revolucionarias de dar una solución a los problemas presentes. Una de ellas es el movimiento antiglobalización. El movimiento antiglobalización, que en el 2003 se comía vivo al imperialismo y que en Porto Alegre suscitaba la admiración de toda la izquierda mundial, gobierna en nombre del Fondo Monetario Internacional en Brasil con Lula, y en nombre de la OTAN con Prodi en Italia. Finito

Con Lula y con Bertinoti, los dos gurues del movimiento antiglobalización, en el poder al servicio de la guerra, el movimiento antiglobalización se quebró, no aparece más. Están por atacar Irán... no hay manifestaciones antiglobalización. (...) El próximo movimiento antiguerra, etc., que surja, suponiendo que no lo organicemos directamente los marxistas, va a estar infinitamente más a la izquierda que todo esto; pero tendrá que reponerse primero de este tipo de desastres. Es decir, ha servido como una correa del imperialismo. No ha dado ningún aporte.

Creo que no me equivoco, porque mi información en este punto es muy precaria pero te tengo a vos, con lo cual si cometo un error me corregís, este tipo Domenech (nota mía: no estoy seguro de que se escriba de esta forma) que vos criticas, pertenece a esta corriente, de un modo general. (...) El pertenece a esta corriente del movimiento antiglobalización. La negación de la existencia de la clase obrera tiene que ver con la negación de la Revolución Rusa. Una clase obrera que no es alternativa histórica, que no es una alternativa de poder, existirá en la fábrica para un patrón, pero no existe más como un sujeto histórico. Entonces a esto ha evolucionado, digamos, este pensamiento derechista.

De manera que acá no se trata de la forma de las relaciones, sino de su contenido. Si tenemos un acuerdo sobre cuatro puntos fundamentales, se puede avanzar en una experiencia de aproximación, etc., y ver lo que resulta de ella. No va a ser la I Internacional, pero se va a sentir su avance.

Respecto al compañero sobre Chavez, etc., quiero decirle lo siguiente. Es muy sencillo. Creo que las confusiones que tiene son excesivas (risas). Yo aclaré y puse énfasis en aclarar que no iba a asimilar a Kerensky con Chavez, ni a Kerensky con Evo Morales, por muchas divergencias. Pero por grandes que sean las divergencias, en un punto juegan el mismo rol. ¿Dónde estaba Evo Morales en la insurrección del 2003? Estaba haciendo tiempo en Europa, para que la revolución se disipe. Tenía que volver... había hecho un viaje a Europa... y no volvía porque primero esperaba que se estrangulara el proceso. Y trabajaron todos, él, la COB, la federación campesina, me refiero a sus dirigentes, para asegurar que la más grande insurrección de la historia de Bolivia acabara facilitando el gobierno de García Mesa. En este aspecto, en este, Evo Morales es Kerensky. Sólo que más eficaz que Kerensky. En este aspecto, porque Evo Morales es el representante de los movimientos sociales, campesinos... de un país como Bolivia, que tiene programa de independencia nacional. Rusia era otra cosa. La época es distinta. Hay un montón de correlaciones políticas que son completamente diferentes. Pero cuando Lenin se refería a los partidarios de Kerensky los denominaba democracia revolucionaria, porque eran conocidos como los demócratas revolucionarios. Lenin era un socialista revolucionario. (...) Entonces en este punto, lo dejo claro, la función de Kerensky y de Evo Morales es la misma.


La otra, uno puede votar... y el Partido Obrero ha votado en el pasado por Lula, y el Partido Obrero ha votado incluso por Evo Morales. Cuando se reforma una constitución, uno no vota por una fuerza diferente a la de uno con el programa de uno, sino que uno vota por el programa del otro. Esa es toda la diferencia. Yo puedo votar por Evo Morales diciendo: para golpear a la derecha voto por Evo Morales. Pero voy a aprovechar una derrota de la derecha, para impulsar mi programa revolucionario. (...) Pero mi programa no es el de Evo Morales, y critico el de Evo Morales. Ahora, en un referendo constitucional, yo voto por el programa: reelección indefinida, sometimiento a distintos poderes, regimentación del movimiento sindical... Yo no voy a votar ni muerto (risas). Un socialista no puede votar eso ni muerto. Es votar el programa de estrangulamiento de la clase obrera. (...) ¡Jamás!

Y para no ir a Venezuela, en 1949 Perón hizo una reforma de la constitución que establecía en su artículo (nota mía, no se entiende bien) 40 que la propiedad del subsuelo... la propiedad de la riqueza del subsuelo y las del Estado... (nota mía: nuevamente no se entiende bien). Pero sacó una constitución que era la reelección de él, y que establecía que los que tenían un pensamiento comunista no podían estar en la administración pública. La derecha votó en contra. El compañero pide que yo votara con Perón la prohibición de un empleado con ideas comunistas de estar en la administración pública, porque la derecha estaba en contra. Entonces yo le hago la siguiente pregunta. Hace dos años, en Francia, hubo un referendo sobre si Francia aceptaba o no la constitución Europea. Los fascistas franceses llamaron al no. Los trotskistas franceses llamaron al no. Y el Partido Obrero apoyó a los trotskistas franceses que apoyaron al no. ¿Quiere decir que somos todos fascistas? (risas)

El problema del referendo tiene esta trampa. Como uno tiene que votar por sí o por no, y por eso es un método bonapartista, y uno no puede presentarse con sus ideas, sino que tiene que optar por sí o por no con las ideas del otro, estas combinaciones se producen y es la que quiere el régimen que convoca un referendo. Que al producirse este tipo de confusiones amalgame contra el Estado a dos tendencias y mostrar que hay una conspiración o lo que fuere. Uno no lo puede votar. De ninguna manera; es un punto que está fuera de cuestión.

Y hay una Asamblea Constituyente en Bolivia: se está discutiendo una constitución. El Partido Obrero, si tuviera representación en Bolivia y estuviera en la Constituyente, haría sus propias propuestas y votaría de acuerdo a sus propias propuestas. Es una posibilidad que le da un organismo deliberativo. Pero al haber un referendo es fatal... Se está votando un programa. Y nosotros tenemos nuestro programa, nosotros no podemos votar los programas de otros.

Ahora, si mañana, como consecuencia de la hostilidad de Uribe... de esto o lo otro, el imperialismo ataca a Chavez, nosotros tomamos las armas en defensa del gobierno Venezolano. Con nuestro programa, pero incondicionalmente en defensa del gobierno Venezolano. ¿Qué significaría un ataque del imperialismo? Un aplastamiento de la clase obrera. Nosotros no vamos a luchar contra un aplastamiento de la clase obrera y votar otra forma de estrangulamiento de la clase obrera. Nosotros luchamos por la independencia de los trabajadores. Y es un hecho que la Unión Nacional de Trabajadores de Venezuela y sus corrientes clasistas, que ninguna pertenece al Partido Obrero, están siendo bloqueadas y sometidas por la burocracia sindical.

Hago esa aclaración. Se puede votar por el Partido Laborista con el programa de uno, se puede votar por Evo Morales con el programa de uno, por Lula con el programa de uno o por Chavez con el programa de uno; lo que no se puede hacer es votar el programa de Chavez, de Lula, de Evo Morales o el programa de Blair. No vamos a votar nunca el programa de Blair, porque es el programa de la explotación de los trabajadores...

(aplausos)

PD: Para seguir la discusión, ver también el artículo Imposturas en un debate (Prensa Obrera 1020).

3 comentarios:

Memoriasui dijo...

Bueno, evidentemente el blog tiene algo en contra mío. El texto sobre lo que dijo Altamira sólo me lo dejó poner en esa letra de mierda (después de 100 intentos). Espero que, si alguien se digna a leerlo, sepa entender que no fue mi intención complicarle la vida.

Anónimo dijo...

Estaba ebria, lo admito.
En fin, la próxima me grabo todo, me voy con cuarenta memorias de dos gigas para captar todo lo que Altamira diga.
Yo me digné a leerlo. Piu (?)

Fede dijo...
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