Cuando era púber y gustaba de teñirme el pelo de todos los colores del arco iris (creo que eso mucho no cambió en mí), llevaba a cuestas un morral rojo con estrellas blancas que tenía cocidos (por la mano de mi hacendosa abuela) un parche de Marilyn Manson, uno de Nirvana y otro del Movimiento Anti Globalización. No se confundan, me beneficiaba de todos los vástagos de la globalización. Sólo era pre-adolescente y me daba asco el mundo, como a la mayoría, y trataba de expresarlo como podía, aunque cayera en grandes contradicciones.
¿A qué viene todo esto? En las últimas semanas vimos 3 películas rumanas que harían reflexionar a mi parche(!). Aparentemente hubo una explosión de exportación de cine rumano, y están llegando varios títulos a las costas del Río de la Plata. Vamos en orden:
Bucarest 12:08
(o cómo Protágoras podría tener razón)

Bucarest 12:08, de Corneliu Porumboiu, trata, casi en su totalidad, de un programa de televisión barrial de cable que intenta reconstruir la caída del dictador comunista Nicolae Ceausescu, 16 años después. Para ello, el presentador convoca a un profesor, de dudosa reputación pública, y a un viejito borracho que en realidad está llenando el lugar de otro invitado más pertinente que faltó.
La película transcurre tratando de armar un discurso coherente acerca de los hechos de aquél 22 de diciembre, lo cual se tornará casi imposible debido a la falta de acuerdo entre los invitados y quienes llaman para opinar. Así, Bucarest 12:08, se convierte en un ring donde batallan perspectivas, opiniones, subjetividades, mentiras... todas condimentadas con un humor bastante extraño, pero efectivo.
4 meses, 3 semanas y 2 días

Esta película, de Cristian Mungiu, es la que más me gustó de las tres en cuestión. Probablemente por ser mujer y por el impacto que genera. Lejos de ser una comedia llevadera, como Bucarest 12:08, 4 meses, 3 semanas y 2 días cuenta la trágica vivencia de una chica que debe abortar en la clandestinidad y su amiga, quien está dispuesta a ayudarla a toda costa.
La película se sitúa en el ocaso del régimen comunista en Rumania. La ilegalidad del aborto obliga a mujeres a someterse a condiciones poco salubres y médicos que aprovechan para sacar ventajas del asunto. A mi entender, el gran logro de la película es que consigue incomodarte en todo momento, haciéndote sentir parte de lo que ocurre. Gente emocionalmente susceptible, abstenerse, la película tiene algunas imágenes muy crudas.
La Noche del Sr. Lazarescu
(o cómo pasarle el trapo a Michael Moore en
rumano)
Esta travesía, dirigida por Cristi Puiu, se centra en la vida de Dante Remi Lazarescu, un viejito borracho (cómo no) que, de un momento al otro, comienza a sentirse mal y decide llamar a la urgencia. A partir de ahí lo seguimos en un recorrido de hospitales estatales durante toda la noche.
Claramente la película trata acerca de la deshumanización del sistema médico. Entre situaciones penosas y humor negro, seguimos al Sr. Lazarescu tratando de entrever cuál va a ser su destino final. En un viaje de poco más de 2 horas, nos metemos en el mundo de la burocratización de la salud humana, del cual va a ser muy difícil salir.
En fin, eso fue todo. Y, allende las distancias geográficas, estas tres películas se nos revelan cercanas. Ninguna de las situaciones representadas por los films nos son ajenas, como individuos o como pueblo. Así que, no tengan miedo(!), vayan al video y alquílenlas. Además, el idioma rumano es una maravilla.
Saludos y buen fin de semana para todos.
¿A qué viene todo esto? En las últimas semanas vimos 3 películas rumanas que harían reflexionar a mi parche(!). Aparentemente hubo una explosión de exportación de cine rumano, y están llegando varios títulos a las costas del Río de la Plata. Vamos en orden:
Bucarest 12:08
(o cómo Protágoras podría tener razón)

Bucarest 12:08, de Corneliu Porumboiu, trata, casi en su totalidad, de un programa de televisión barrial de cable que intenta reconstruir la caída del dictador comunista Nicolae Ceausescu, 16 años después. Para ello, el presentador convoca a un profesor, de dudosa reputación pública, y a un viejito borracho que en realidad está llenando el lugar de otro invitado más pertinente que faltó.
La película transcurre tratando de armar un discurso coherente acerca de los hechos de aquél 22 de diciembre, lo cual se tornará casi imposible debido a la falta de acuerdo entre los invitados y quienes llaman para opinar. Así, Bucarest 12:08, se convierte en un ring donde batallan perspectivas, opiniones, subjetividades, mentiras... todas condimentadas con un humor bastante extraño, pero efectivo.
4 meses, 3 semanas y 2 días

Esta película, de Cristian Mungiu, es la que más me gustó de las tres en cuestión. Probablemente por ser mujer y por el impacto que genera. Lejos de ser una comedia llevadera, como Bucarest 12:08, 4 meses, 3 semanas y 2 días cuenta la trágica vivencia de una chica que debe abortar en la clandestinidad y su amiga, quien está dispuesta a ayudarla a toda costa.
La película se sitúa en el ocaso del régimen comunista en Rumania. La ilegalidad del aborto obliga a mujeres a someterse a condiciones poco salubres y médicos que aprovechan para sacar ventajas del asunto. A mi entender, el gran logro de la película es que consigue incomodarte en todo momento, haciéndote sentir parte de lo que ocurre. Gente emocionalmente susceptible, abstenerse, la película tiene algunas imágenes muy crudas.
La Noche del Sr. Lazarescu
(o cómo pasarle el trapo a Michael Moore en
rumano)Esta travesía, dirigida por Cristi Puiu, se centra en la vida de Dante Remi Lazarescu, un viejito borracho (cómo no) que, de un momento al otro, comienza a sentirse mal y decide llamar a la urgencia. A partir de ahí lo seguimos en un recorrido de hospitales estatales durante toda la noche.
Claramente la película trata acerca de la deshumanización del sistema médico. Entre situaciones penosas y humor negro, seguimos al Sr. Lazarescu tratando de entrever cuál va a ser su destino final. En un viaje de poco más de 2 horas, nos metemos en el mundo de la burocratización de la salud humana, del cual va a ser muy difícil salir.
En fin, eso fue todo. Y, allende las distancias geográficas, estas tres películas se nos revelan cercanas. Ninguna de las situaciones representadas por los films nos son ajenas, como individuos o como pueblo. Así que, no tengan miedo(!), vayan al video y alquílenlas. Además, el idioma rumano es una maravilla.
Saludos y buen fin de semana para todos.
3 comentarios:
Con mamá Noemí vimos Bucarest y nos gustó, gracias por la recomendación, (:
Recuperate, por el amor de Dios, recuperate.
Flavia.
Cuatro meses, tres semanas y dos días me dejó mal, muy mal. Probablemente por ser mujer, coincido en eso.
:(
Ah, soy Flaviecita.
:)
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