miércoles, 2 de enero de 2008

Son (casi) las 5 de la mañana, y no he dormido nada

Las palabras que leerán a continuación son aburridas por donde quiera que se las mire, pues hacen referencia, simplemente, a mi “vida personal” (por decirlo de alguna forma). Claro que ustedes podrán objetarme que no es así, y que al contrario, esta parte es la que les parece más divertida, o al menos no tan aburrida como cualquier discusión “política”. Allá ustedes. Yo sigo firme en mi posición. Pero ocurre que, en ciertas oportunidades, una u otra razón (en este caso, el no tener nada mejor en que gastar el tiempo, y la imposibilidad de conciliar el sueño) lo obligan a uno a ceder.

Lejos de intentar hacer un balance del año que ha pasado (en el sentido que suele atribuírsele a esta palabra), creo que es bueno, por lo menos para mí, rescatar algunas cosas y salvarlas, de esa forma, de un posible futuro olvido. Es que no confío en mi memoria; por lo menos no para estos detalles (pero, seguramente, mi falta de memoria para las fechas de los cumpleaños sea insuperable). Mientras escribo, otros recuerdos podrán ir surgiendo en el momento, lo cual ya es un punto a mi favor en cuanto a la idea de vencer al olvido.

El año que acaba de terminar fue, definitivamente, un buen año (siempre y cuando se tenga en cuenta que hablo solamente de mí, como un simple individuo, y no de la situación en general, sí es que eso es posible). Voy por partes.

En el campo “intelectual”, estoy dando recién mis primeros pasos. La mayor parte del CBC lo hice en UBA XXI. No pude realizarlo todo por esa vía, que era mi intención, porque es obligatorio tener que cursar Semiología (ya que cuenta con un taller de lectura y escritura). Así que, en el primer cuatrimestre del año, curse esa materia y, además, Pensamiento Científico, que la había “guardado” para que el cuatrimestre no sea demasiado relajado.

Realmente disfruté Semiología, y creo que en gran parte se debe, por un lado, al profesor Esteban, (que por cierto, suele entrar aquí, y tiene este bonito blog), que hacía muy divertidas y didácticas las clases. Y por otro lado, a los textos que leímos (con respeto a estos textos, Esteban, todavía tengo una duda, que es cada vez más grande a medida que escucho diferentes versiones al respecto: ¿realmente Voloshinov y Bajtin eran la misma persona?). Como hechos negativos puedo resaltar el bajísimo nivel con el que salen los chicos y las chicas del secundario, y la escasa cantidad de material, cada vez más resumido y, quizás por eso, más difícil de llevar. Ejemplo de lo primero puedo encontrarlo fácilmente en el caso de varios compañeros/as, que con el aval de toda la clase, hablaban de los “instintos” en el ser humano con toda seguridad. ¿Cómo puede ser que el secundario, y muchas veces en el CBC, no se toquen cuestiones tan básicas como la completa falsedad de cualquier determinismo biológico? O en el caso del taller de lectura y escritura, en el cual solamente yo, y quizás alguno que otro, cumplía con las tareas y las lecturas encargadas por la profesora. Obviamente nunca dije nada y me comí la bronca que me causaba la incapacidad y la falta de respeto injustificada de mis compañeros/as, ya que no tenía la intención de convertirme en el policía del taller. En cuanto a lo segundo, pasar de tener un librito de unas 50 páginas en Semiología, a tener tanto material que sólo existe tiempo para leerlo y apenas asimilarlo, una vez ya dentro de la carrera, no fue nada fácil.

Esto último también vale para Pensamiento Científico, con dos grandes diferencias: el material no era para nada entretenido (en cambio, UBA XXI ofrece, para la misma materia, una recopilación de textos muy buenos), y mucho menos lo era la profesora que daba ese material. En pocas palabras, ¡las clases eran insoportables!

A mitad de año ingresé en la carrera de Historia. Aquí me fue bien, pero dos razones hicieron que abandonase dos de las tres materias en las cuales me había anotado. La primera de ellas es mi cadera artrósica, que me obligó, literalmente, a dejar la que consideraba la materia menos interesante de las tres: Francés. La segunda, es que me anoté en cátedras de mierda. Esto vale sobre todo para Historia Social General (C), que era imposible seguir debido a la enorme desorganización e incapacidad de los profesores/as. Intenté continuar, pues en el primer parcial, y a pesar de todo, me había ido bastante bien, pero el no poder realizar dos trabajos (que eran obligatorios, siempre y cuando quisiera promocionar) me llevó a abandonar definitivamente la materia. Es claro que cometí un gran error: debí dejar Historia, y no Francés. Con Antropología Sistemática I no tuve problemas (más allá de lo aburrido que me resultaban las clases y el material), y así conseguí aprobar, con cierta facilidad, mi primera materia.

Algo para destacar, brevemente, es lo reaccionario que me resultó el grupo de Historia. Ante cada discusión que se armaba (fue año de elecciones y las diferentes agrupaciones pasaban muy seguido), tenía a todo el aula encima mío, debido esto a que yo era el único que defendía a las agrupaciones de izquierda (de ataques, en su mayoría, provenientes del sentido común, como por ejemplo que los militantes de izquierda no son estudiantes, sino gente que está hace años y que es bancada por los partidos, o que no hay que pedir mayor presupuesto al gobierno, porque es politizar el reclamo(¿?), sino simplemente hacer una marcha por la educación en sí), y el único que defendió un paro de una semana (no recuerdo en que fecha), acompañado de una movilización y de clases al aire libre. Para sorpresa mía, cuando se llamó a la votación en el aula, ¡todos y todas votaron a favor del paro!

Dejando de lado la facultad, el año que pasó pude leer bastante “por mi cuenta”, y también escribir algunas cosas poco interesantes (algunas de las cuales pueden leer en este blog), pero que tenían como finalidad, más que nada, iniciarme en el hábito de la escritura. Sin exagerar, el año pasado aprendí más que en todos los anteriores juntos, y creo que si sigo en este ritmo puedo llegar, algún lejano día, a entender realmente algo de lo que hablo y escribo (¡!).

Todo lo anterior no puede ser opacado, de ninguna forma, por un severo problema de salud que afecta a mi cadera izquierda y avanza rápidamente (y que, por ahora, no tiene solución). Hace poco me dieron el certificado, así que ya soy oficialmente discapacitado. Por lo menos no voy a sufrir el aumento del boleto (¿?). Pero esto no afecta a mi conciencia por una sencilla razón: la depresión es sólo para las clases medias y altas. ¡Hay tanto que hacer y tantas cosas por cambiar que es imposible detenerse ante el primer palo en la rueda! O en la pierna, en este caso. Puede sonar estúpido, porque de hecho lo es. Pero no me interesa.

He dejado para lo último, intencionalmente, lo más importante. Esto es, mis pocos, geniales y buenos/as amigos/as, y sobre todo, a Danila. El limitado número de amigos/as con los que cuento se debe a dos razones: una no intencional, esto es, mi poca movilidad y mi incapacidad de entablar nuevas relaciones; y otra intencional, mi decisión de alejarme de todo aquello que, de una u otra forma, me hiciera mal. La verdad es que estoy bastante solo, pero no me quejo (o, para ser realista, me quejo poco, cada cierta cantidad de tiempo), pues puedo dedicar buen tiempo a la lectura y a la escritura (léase: ¡vengan a visitarme más seguido!).

Obviamente, que me queje poco también se debe a que tenga a mi lado a la mejor de todas las personas que he conocido hasta ahora, a quien respeto como a nadie, por ser mi compañera, mi amiga y mi amor. A ella le debo gran parte de mi felicidad, esto sin exagerar ni un poquito; y no podría ser de otra manera, porque además de todo el amor que me da (y que es retribuido en la misma cantidad), es ella quien, quizás sin proponérselo, me ha convertido, de a poco, en una persona que “piensa”. Qué sería de mí sin Danila, no puedo ni quiero imaginármelo.

Hasta aquí llego, porque el sueño empieza a vencerme. Al final terminó siendo una especie de balance, lo cual lamento mucho. ¡Son las consecuencias no deseadas de escribir sobre la vida personal!

¡Que tengan un buen año!

7 comentarios:

Ana dijo...

Simplemente paso a avisar que ahora soy una bloggera más, que mi blog es reee lindo y que muy acertadamente a como seguramente se imaginaron, son los duendes de Liniers (ver blog)

Aunque sí, leí el texto, ¿pero qué voy a opinar? No se habla de política, ni de religión, mucho menos de sexo, ¡y no se opina de las vidas ajenas! O sino preguntale a Juancito que hace seis meses desapareció de su casa. A Rubi o a Carli podrías, también, pero también ellas están perdidas del mapa.
Así que a mí el perro no me meten, mejor me meto mis opiniones donde quepan.
Muy lindo el final, eso sí. Porque yo, que no sólo soy mujer sino tengo rulos ultrasensibles(!) escuché en mi cabeza el típico 'aaaaayy' referente al amor. En realidad no lo escuché, pero por suerte me quedan varios años antes de pudrirme interiormente y verme imposibilitada a alegrarme por las vidas ajenas (¡vidas de las que no pienso opinar, por supuesto!)

Yo tengo pensado hacer aalgo del UBA XXI este año, pero debería empezar por actualizar el dni. Este es el momento en el que todos hacen rondita alrededor mío y me tiran de los cachetes y acarician el pelo. No sólo púber(!)y una borrega pavota(!), sino que ando por la vida con una foto de los 8 años en el documento.


He tomado la costumbre de llamar por el sexo, por ejemplo, 'en fin, hombre, me voy' o bien 'bueno, mujer, me retiro'; pero como no estoy muy segura de quién vaya a leer este posteo, mejor lo dejo en 'Al agua pato', que no indica específicamente mi partida, pero es una simpática forma de irse.


¡al agua pato!

Fernando M Ruppel dijo...

Bueno Matt, Dann, Matdan... lei el texto a medias, grandes partes sobre los estudios historicos de Matias, quedo sin leer, no todo.
Me alegra saber lo del carnet, yo sospechaba que algo raro habia en tu modo de andar (¿?), igualmente tendrian que cambiar el titulo del mismo por el de" discapacitado mas capaz del mundo", porque sos capaz de amar como nadie, y hacerme sentir una mujer feliz.

En fin, post en mi blog dedicado a ustedes dos mas que nada.

Felicidades y que los balances personales siempre mejoren.

Fernando M Ruppel dijo...

era "quedaron sin leer", me comi ahi eso.

Memoriasui dijo...

Hola!
Acá, por fin, estoy firmando. Después de que te enojaste tanto porque no dejé una firma enseguida. Ahora me estoy muriendo de sueño pero paso igual porque tengo aguante(?).

Al final terminaste haciendo el balance del año! Quiero que recuerdes cuánto me rompiste las pelotas para que haga uno. Pero a mí esas cosas no me hacen bien. Si hago un balance del año después me termino deprimiendo y no le sirve a nadie, menos a vos(!).

Lo que más rescato es lo del certificado, que te va a dar (nos va a dar) mucho aire para estar más cómodo, pese a todo.

Espero que este año sea un buen año facultativo(!) para ambos, puesto que lo necesitamos porque no nos estamos volviendo más jóvenes jaja.

Y es muy lindo lo que decís al final, pero no voy a acotar mucho más que eso porque mi segundo nombre es Charles Bronson(!!!) y no puedo andar haciendo declaraciones de ese tinte, tengo un público al que tengo que honrar(!!). Seguro que te enojás por esto. Te enojás por todo(!).

En fin, tengo al dudita durmiendo arriba mío y se enoja porque tiene la cabecita en el brazo y no lo dejo descansar en paz, pero bueno, que se cague. El gordo chipa es el gordo chipa (esta va de regalo para Guillermo jaja) y sino le dejo la firma después en casa me das con el cinto =( (!). Hablando de cinto, te probaste el negro, eh? Si no te entra lo guardás y lo usás post-dieta.

En fin, ahora sí, me voy a la cama a dormir un rato contigo y después hay que ir a hacer compras que se viene la gentuza(!) y no tenemos ni rabanitos para darles.

Un besito mi amor, muy lindo todo esto, que se repita =), especialmente cuando hablás de mí(!).

Te amo =)

Pamela (??)

Anónimo dijo...

qué curioso... cada día confirmo más que el comunismo (o "izquierda", como le dicen ahora) es igual que el cristianismo:

cala profundo y fanáticamente entre los enfermos y los débiles.

pura y simple decadencia.

Memoriasui dijo...

Exacto Friedrich, por eso vos, que estás sano y sos fuerte, te mantendrás siempre a salvo de la decadencia.

Matías

Anónimo dijo...

Un par de puntos a destacar

1) que bueno que alguna vez escribas sobre vos (bah tus "pensamientos" y "gustos" tambien son "vos" pero sabes a que me refiero, creo :S)

2) quedaste joya con Esteban, si yo fuese él date por aprobado =P

3) En cuanto a tu escasez de amistades, mmmm a ver que saco cuentas... desde que llegue acá sumo la no despreciable suma de 0 (cero) amigos, date por feliz si en tu haber tenes 3 de los buenos, para que mas?

4) a pesar de la diferencia de edad y si pudiera vencer a este asceta que llevo dentro y que me domina, estaría feliz de agrandar esa lista a 4