Achtung! La siguente entrada es continuación de la anterior, que se puede leer más abajo.
Lo prometido es deuda; a continuación, mi intento de explicación del título de la entrada anterior (y de ésta también, claro). "The missing shade of blue", para quien no entiende el inglés, significa algo así como "el matiz perdido de azul". Convengamos, en castellano suena como el coolo.
Antes de describir cuál es el propósito de la Investigación sobre el Entendimiento Humano, cabe dejar en claro la objeción que hace Hume a una "considerable parte de la metafísica". Lo que sostiene es que aquélla "no es propiamente una ciencia, sino que surge, bien de los esfuerzos estériles de la vanidad humana, que quiere penetrar en temas que son totalmente inaccesibles para el entendimiento, bien de la astucia de las supersticiones populares que, siendo incapaces de defenderse lealmente, levantan estas zarzas enmarañadas para cubrir y proteger su debilidad."
Así arriba al propósito de la Investigación que no sería más que el de "liberar inmediatamente el saber de estas abstrusas cuestiones" investigando seriamente la naturaleza del entendimiento humano y mostrando "por medio de un análisis exacto de sus poderes y capacidad que de ninguna manera está preparado para temas tan remotos y abstractos." Aquí el móvil de la empresa humeana.
En la sección segunda de la Investigación que nos incumbe(1), Hume va a esbozar su teoría 'sobre el origen de las ideas' (título de dicha sección). Esta resultará la base fundamental, los cimientos del resto de la empresa humeana. A partir de aquí veremos cómo Hume tomará de Newton el buscar las unidades, los elementos últimos que conforman nuestra experiencia; porque el método que exporta Hume de la física newtoneana es el 'método experimental en razonamientos', mediante el cual intentará explicar los fenomenos de la naturaleza humana sobre la base de unos pocos principios. Claro que, tanto la manera de descubrir estos principios como su validación tendrán que ser empíricos.
El primer paso que da Hume es el de clasificar las percepciones que hay en la mente según un criterio de fuerza o vivacidad. Las percepciones, entonces, se van a clasificar en pensamientos o ideas y en impresiones, siendo las últimas más vivaces que las primeras; Incluso "el pensamiento más intenso es inferior a la sensación más débil"(2).
Luego agrega que todas nuestras ideas son copias de impresiones. Es decir, las ideas se derivan de las impresiones. Para fundamentar esto presenta dos ejemplos:
1) todas las ideas complejas se disuelven en ideas simples "como las copiadas de un sentimiento o estado de ánino precedente". En este argumento, además, desliza, en apenas 5 líneas, una teoría sobre la idea de Dios que haría que Descartes se levantara de su tumba. Lo que dice es que "la idea de Dios, en tanto que significa un ser infinitamente inteligente, sabio y bueno, surge al reflexionar sobre las operaciones de nuestra propia mente y al aumentar indefinidamente aquellas cualidades de bondad y sabiduría". Descartes, en su tercera meditación de las Meditaciones Metafísicas (1641), había dicho, algunos cuantos años antes (la Investigación se publica en 1748), que es imposible que la idea de Dios surga aumentando mis cualidades positivas, porque en ese caso, sería un infinito potencial; pero cuando yo concibo a Dios, lo concibo como un infinito en acto. Bien, claramente, a Hume no le convenció ni un poco esta respuesta.
2) si un hombre, a causa de la falta de algún órgano o algún defecto en el mismo, es incapaz de alguna clase de sensación, es igualmente incapaz de las ideas correspondientes.
A esta altura de la Investigación es donde aparece el contraejemplo al que hace alusión el título de la entrada. Hume dice que existe un fenómeno contradictorio que "puede demostrar que no es totalmente imposible que las ideas surjan independientemente de sus impresiones correspondientes". A continuación sostiene que si alguien fuera puesto ante una gama de matices de azul, de manera tal que faltara alguno de esos matices, esa persona podría formarse la idea del matiz faltante, lo cual desmentiría el hecho de que toda idea se sigue de una impresión.
La respuesta más satisfactoria que he encontrado a este contarejemplo tanto en Hume como en algunos de sus intérpretes es que ésta es simplemente una excepción a la regla que no afecta en modo alguno a la construcción del sistema, simplemente porque es una investigación de carácter empírico.
En fin, eso es todo por ahora. A menos que me pidan a gritos virtuales saber cómo sigue el cuentito(!).
Saludos!
Danila.
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Notas:
(1) David Hume, Investigación sobre el entendimiento humano.
(2) Entiéndase "sensación" como "impresión".
*Nota: No pongo la data de las citas porque la "Investigación..." la tengo fotocopiada de la facultad, y olvidaron poner los datos bibliográficos como edición, traductor y demases. Pero todos los fragmentos pertenecen a la Sección Primera y Segunda del libro mencionado.
Lo prometido es deuda; a continuación, mi intento de explicación del título de la entrada anterior (y de ésta también, claro). "The missing shade of blue", para quien no entiende el inglés, significa algo así como "el matiz perdido de azul". Convengamos, en castellano suena como el coolo.
Antes de describir cuál es el propósito de la Investigación sobre el Entendimiento Humano, cabe dejar en claro la objeción que hace Hume a una "considerable parte de la metafísica". Lo que sostiene es que aquélla "no es propiamente una ciencia, sino que surge, bien de los esfuerzos estériles de la vanidad humana, que quiere penetrar en temas que son totalmente inaccesibles para el entendimiento, bien de la astucia de las supersticiones populares que, siendo incapaces de defenderse lealmente, levantan estas zarzas enmarañadas para cubrir y proteger su debilidad."
Así arriba al propósito de la Investigación que no sería más que el de "liberar inmediatamente el saber de estas abstrusas cuestiones" investigando seriamente la naturaleza del entendimiento humano y mostrando "por medio de un análisis exacto de sus poderes y capacidad que de ninguna manera está preparado para temas tan remotos y abstractos." Aquí el móvil de la empresa humeana.
En la sección segunda de la Investigación que nos incumbe(1), Hume va a esbozar su teoría 'sobre el origen de las ideas' (título de dicha sección). Esta resultará la base fundamental, los cimientos del resto de la empresa humeana. A partir de aquí veremos cómo Hume tomará de Newton el buscar las unidades, los elementos últimos que conforman nuestra experiencia; porque el método que exporta Hume de la física newtoneana es el 'método experimental en razonamientos', mediante el cual intentará explicar los fenomenos de la naturaleza humana sobre la base de unos pocos principios. Claro que, tanto la manera de descubrir estos principios como su validación tendrán que ser empíricos.
El primer paso que da Hume es el de clasificar las percepciones que hay en la mente según un criterio de fuerza o vivacidad. Las percepciones, entonces, se van a clasificar en pensamientos o ideas y en impresiones, siendo las últimas más vivaces que las primeras; Incluso "el pensamiento más intenso es inferior a la sensación más débil"(2).
Luego agrega que todas nuestras ideas son copias de impresiones. Es decir, las ideas se derivan de las impresiones. Para fundamentar esto presenta dos ejemplos:
1) todas las ideas complejas se disuelven en ideas simples "como las copiadas de un sentimiento o estado de ánino precedente". En este argumento, además, desliza, en apenas 5 líneas, una teoría sobre la idea de Dios que haría que Descartes se levantara de su tumba. Lo que dice es que "la idea de Dios, en tanto que significa un ser infinitamente inteligente, sabio y bueno, surge al reflexionar sobre las operaciones de nuestra propia mente y al aumentar indefinidamente aquellas cualidades de bondad y sabiduría". Descartes, en su tercera meditación de las Meditaciones Metafísicas (1641), había dicho, algunos cuantos años antes (la Investigación se publica en 1748), que es imposible que la idea de Dios surga aumentando mis cualidades positivas, porque en ese caso, sería un infinito potencial; pero cuando yo concibo a Dios, lo concibo como un infinito en acto. Bien, claramente, a Hume no le convenció ni un poco esta respuesta.
2) si un hombre, a causa de la falta de algún órgano o algún defecto en el mismo, es incapaz de alguna clase de sensación, es igualmente incapaz de las ideas correspondientes.
A esta altura de la Investigación es donde aparece el contraejemplo al que hace alusión el título de la entrada. Hume dice que existe un fenómeno contradictorio que "puede demostrar que no es totalmente imposible que las ideas surjan independientemente de sus impresiones correspondientes". A continuación sostiene que si alguien fuera puesto ante una gama de matices de azul, de manera tal que faltara alguno de esos matices, esa persona podría formarse la idea del matiz faltante, lo cual desmentiría el hecho de que toda idea se sigue de una impresión.
La respuesta más satisfactoria que he encontrado a este contarejemplo tanto en Hume como en algunos de sus intérpretes es que ésta es simplemente una excepción a la regla que no afecta en modo alguno a la construcción del sistema, simplemente porque es una investigación de carácter empírico.
En fin, eso es todo por ahora. A menos que me pidan a gritos virtuales saber cómo sigue el cuentito(!).
Saludos!
Danila.
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Notas:
(1) David Hume, Investigación sobre el entendimiento humano.
(2) Entiéndase "sensación" como "impresión".
*Nota: No pongo la data de las citas porque la "Investigación..." la tengo fotocopiada de la facultad, y olvidaron poner los datos bibliográficos como edición, traductor y demases. Pero todos los fragmentos pertenecen a la Sección Primera y Segunda del libro mencionado.
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