lunes, 23 de julio de 2007

Más vale quemado que desalmado


Otis nos dice “I'm a Love Man” y yo le creo. ¿PORQUE IRIA A MENTIRNOS? ¿QUE GANARIA? Fama, dinero, sexo, drogas... dirán algunos. Y puede que estén en lo cierto. En teoría, no pongo las manos en el fuego por nadie. Pero, ustedes sabrán, toda regla tiene su excepción. Y esa excepción, me atrevo a afirmar, es éste señor. Por qué, preguntaran los ilusos que nada han aprendido de la historia pues o no tienen los huevos bien puestos para hacerlo o viven encerrados entre paredes construidas por la ignorancia y en ambos casos se autolimitan a escuchar los hits del momento, como lo fue “Dr. Psiquiatra” hace unos cuantos años. Yo les respondo a todos ellos con otra pregunta: ¿acaso no pueden ver que su voz y sus movimientos irradian honestidad y, lo más importante, QUE NO ES UN ENANO? Porque, con todo respeto, ¿quien no desconfía de un enano? ¿ALGUNO DE USTEDES SE ATREVERIA A MUDARSE A UNA PENSION EN EL CONURBANO BONAERENSE CON UN ENANO? ¿PODRIAN DORMIR TRANQUILOS SABIENDO QUE PUEDE SER EL FAMOSO ENANO FASCISTA Y QUE ANDA BIEN CALZADO? No lo creo. Entonces no me rompan las pelotas y no me vengan con moralismos porque lejos estoy de ser enanofóbico. Hace un tiempo tuve un amigo enano y era buen tipo. Pero un día me obligo a que le acaricie la pelvis y ahí todo se fue al carajo. Por eso no sólo pongo las manos si no que voy un poquito más allá y pongo el cuerpo entero en el fuego. Y si todo fuese una gran mentira estoy dispuesto a pagar el precio y revolcarme la vida entera en las cenizas ardientes del amor otisreddingiano. Porque la música me ha enseñado dos cosas: 1- Las manzanitas más ricas las conseguís en lo del anciano Rice. 2- Más vale quemado que desalmado.