
Matías - Voy a escribir algo sobre las charlas de ayer, para subir al blog. Pero no se por donde empezar.
Danila - Por esta.
Esta vez no voy a escribir sobre lo que más me gusta, esto es, todo lo relacionado con la historia, la política, los textos “humorísticos” y Alejandro Lerner(?). Mi decisión, lógicamente, tiene un porqué. Ayer vino a “mi” casa Danila (bella novia[1] y, por lo menos en teoría, compañera de este blog). No es común que esto suceda. La mayoría del tiempo, por comodidad (sobre todo para mí, económicamente hablando), estamos en su casa. Pero cuando viene, siempre compartimos algunas charlas interesentes con mi familia. Y sobre estas charlas tratará el texto de hoy. O sea, el texto va a ser extremadamente aburrido para ustedes, y también lo va a ser para mí, porque todo esto ya lo sé y es extremadamente aburrido.
Lo primero que recuerdo tiene que ver con los nombres de mi familia, por el lado de mi padre. Justamente es mi padre el que tiene el nombre más particular: Numa Pompilio. Quien conozca un poco de la historia de Roma sabrá de donde viene el nombre. Para quien no, un breve comentario, cortesía de Danila: Numa Pompilio fue el segundo rey, después de Rómulo. Fue el único rey pacífico. Burocratizó la religión y como no era partidario de la guerra, controlaba a la gente mediante el miedo a los dioses. Gracias Danila. Ahora andate y dejá de quitarme protagonismo.
Luego están los 3 hermanos de mi padre. Victor, por Victorio Emanuel, Mauro Carlos, por Carlo Magno, y Wilfrido Eladio, por no tengo idea quien. Mi abuelo se llama Virgilio, por el poeta romano. Uno piensa que por ser paraguayos le van a poner nombres como Chipa, Tereré, Sopa Paraguaya, etc., y al ver esto se lleva una gran sorpresa(?). El nombre de mi abuela materna es igualmente particular: Elicle Sara. Pero le falta la connotación histórica. ¡Por algo nadie te recuerda ahora! (?).
También por el lado paterno se encuentran las mejores historias de vida. Mi abuelo era un campesino paraguayo. Vivió buena parte de su vida en Villa Rica, un pequeño, y por sobre todo muy pobre, pueblito del interior. Precisamente, la pobreza fue la razón por la cual vino a la Argentina. Esa es, al menos, la versión oficial. Fue una lástima que mi padre no recordara una historia genial de mi abuelo, relacionada con la guerra entre Paraguay y Bolivia. A mi me la contó hace mucho, y era algo así. Paraguay tomó algunos prisioneros bolivianos (entre ellos muchos niños), que se "repartieron" entre la población. Mi abuelo se crió junto uno de ellos, como si fuese su hermano. Y me contó que el día en que ese chico volvió a su ciudad natal, fue uno de sus días más tristes. Pero claro, cómo podían oponerse a que una persona, obligada por la fuerza a dejar su lugar de vida, volviera a él.
Que tan verídica es esa historia, no lo sé. Lo que sé es que mi abuelo es un tipo raro. Como buen campesino, entre otras cosas, cocina muy bien y tiene algunas creencias reaccionarias, como la luz mala, la reencarnación, la vida en el más allá y Victor Sueiro. Pero, y aquí está lo raro, es un asiduo lector de Prensa Obrera y se siente realmente a gusto con músicos como Nick Drake. En realidad no hay nada raro, y estoy siendo prejuicioso. Lo sé. La cuestión pasa por su adaptación al ambiente, no por otra cosa. Solamente quería ponerle un poco de emoción a la historia.
Mi padre, además de llamarse Numa Pompilio, vivió toda su infancia en Corrientes y en la década del 70 estuvo ligado a los montoneros o a la JP, no recuerdo bien. No voy a decir más porque ya conté su vida cuando tenía fotolog. Lo lamento por quienes no llegaron a leerlo. No puedo estar en todas(?).
Otra cosa que hablamos con mi familia y Danila, fue acerca de varias cuestiones que tienen que ver con mi salud. Cuatro, para ser más exactos. Y al menos para las dos primeras, ahora sí podemos hablar de rareza, pues ni la ciencia puede caracterizarlas de otra forma.
La primera va desde los 6 meses de vida, hasta los 12. Nunca supimos el porque (sobre todo yo, porque tenía otras preocupaciones en el momento), pero durante ese tiempo sólo dormía por día (y cuando dormía), una o dos horas, cuando lo normal es que los bebes se pasen buena parte del tiempo durmiendo. Todo empezó el día que viajé en avión a Uruguay, y terminó cuando una doctora, que al principió no creía la historia, me dio (en realidad a mi madre, se entiende) unas gotas para dormir. O sea, me drogaron. Claro que los que lo sufrieron fueron mis padres. Yo ni enterado hasta hace un tiempo.
La segunda ocurre en la actualidad. Hace unos meses me diagnosticaron artrosis (en la cadera izquierda). Si tuviese, al menos, 55 años, no tendría nada de raro. Pero tengo 23. Y es muy poco usual. El porque no puede saberse. De hecho, no hay una razón. Si los positivistas hubiesen estado en lo cierto, hoy tendría una respuesta. Pero no. La maldita bomba nuclear lo arruinó todo(?).
La tercera es tragicómica. Me habían operado de una uña del pie. Para que no se infecte, en el hospital me dieron un remedio llamado cefalecina, que tiene efectos muy parecidos a la penicilina, a la cual soy alérgico. Es evidente que yo no sabía esto. Podemos resumir lo que pasó luego en que estuve a una tableta de morirme, y todo por una uña, o más bien, por la negligencia del médico. ¿Dónde carajo esta la parte cómica?(!).
La última tiene que ver con la fiebre. Cuando me sube la fiebre, suelo alucinar bastante. Esto no tiene nada de particular. A casi todo ser humano le pasa lo mismo. Lo particular está en cuanto me sube la fiebre y que es lo que alucino y hago. Con respecto a lo primero, es normal que llegue hasta los 40, 41. Recién con 39 me empiezo a sentir mal. Con respecto a lo segundo, hay tres o cuatro historias bastante graciosas. También están estas otras. Cierta vez desperté y quise llamar a mi madre. Como no respondía a mi desesperado llamado, corrí a la cocina a buscar algo que me ayude a lograr mi cometido. Resultado: le tire vino en la cara. En otra oportunidad, me quise tirar por la ventana, ya que en mi cuarto había bombas. Y en otra ocasión, me perseguía un hincha de Racing dispuesto a matarme.
En fin, hay más cosas que quedarán en el tintero(?) porque ya se hizo muy largo el texto. Espero haberlos aburrido lo suficiente. Si no lo hice, pueden venir a casa y participar en la charla por su cuenta.
El gusto es mío.
Danila - Por esta.
Esta vez no voy a escribir sobre lo que más me gusta, esto es, todo lo relacionado con la historia, la política, los textos “humorísticos” y Alejandro Lerner(?). Mi decisión, lógicamente, tiene un porqué. Ayer vino a “mi” casa Danila (bella novia[1] y, por lo menos en teoría, compañera de este blog). No es común que esto suceda. La mayoría del tiempo, por comodidad (sobre todo para mí, económicamente hablando), estamos en su casa. Pero cuando viene, siempre compartimos algunas charlas interesentes con mi familia. Y sobre estas charlas tratará el texto de hoy. O sea, el texto va a ser extremadamente aburrido para ustedes, y también lo va a ser para mí, porque todo esto ya lo sé y es extremadamente aburrido.
Lo primero que recuerdo tiene que ver con los nombres de mi familia, por el lado de mi padre. Justamente es mi padre el que tiene el nombre más particular: Numa Pompilio. Quien conozca un poco de la historia de Roma sabrá de donde viene el nombre. Para quien no, un breve comentario, cortesía de Danila: Numa Pompilio fue el segundo rey, después de Rómulo. Fue el único rey pacífico. Burocratizó la religión y como no era partidario de la guerra, controlaba a la gente mediante el miedo a los dioses. Gracias Danila. Ahora andate y dejá de quitarme protagonismo.
Luego están los 3 hermanos de mi padre. Victor, por Victorio Emanuel, Mauro Carlos, por Carlo Magno, y Wilfrido Eladio, por no tengo idea quien. Mi abuelo se llama Virgilio, por el poeta romano. Uno piensa que por ser paraguayos le van a poner nombres como Chipa, Tereré, Sopa Paraguaya, etc., y al ver esto se lleva una gran sorpresa(?). El nombre de mi abuela materna es igualmente particular: Elicle Sara. Pero le falta la connotación histórica. ¡Por algo nadie te recuerda ahora! (?).
También por el lado paterno se encuentran las mejores historias de vida. Mi abuelo era un campesino paraguayo. Vivió buena parte de su vida en Villa Rica, un pequeño, y por sobre todo muy pobre, pueblito del interior. Precisamente, la pobreza fue la razón por la cual vino a la Argentina. Esa es, al menos, la versión oficial. Fue una lástima que mi padre no recordara una historia genial de mi abuelo, relacionada con la guerra entre Paraguay y Bolivia. A mi me la contó hace mucho, y era algo así. Paraguay tomó algunos prisioneros bolivianos (entre ellos muchos niños), que se "repartieron" entre la población. Mi abuelo se crió junto uno de ellos, como si fuese su hermano. Y me contó que el día en que ese chico volvió a su ciudad natal, fue uno de sus días más tristes. Pero claro, cómo podían oponerse a que una persona, obligada por la fuerza a dejar su lugar de vida, volviera a él.
Que tan verídica es esa historia, no lo sé. Lo que sé es que mi abuelo es un tipo raro. Como buen campesino, entre otras cosas, cocina muy bien y tiene algunas creencias reaccionarias, como la luz mala, la reencarnación, la vida en el más allá y Victor Sueiro. Pero, y aquí está lo raro, es un asiduo lector de Prensa Obrera y se siente realmente a gusto con músicos como Nick Drake. En realidad no hay nada raro, y estoy siendo prejuicioso. Lo sé. La cuestión pasa por su adaptación al ambiente, no por otra cosa. Solamente quería ponerle un poco de emoción a la historia.
Mi padre, además de llamarse Numa Pompilio, vivió toda su infancia en Corrientes y en la década del 70 estuvo ligado a los montoneros o a la JP, no recuerdo bien. No voy a decir más porque ya conté su vida cuando tenía fotolog. Lo lamento por quienes no llegaron a leerlo. No puedo estar en todas(?).
Otra cosa que hablamos con mi familia y Danila, fue acerca de varias cuestiones que tienen que ver con mi salud. Cuatro, para ser más exactos. Y al menos para las dos primeras, ahora sí podemos hablar de rareza, pues ni la ciencia puede caracterizarlas de otra forma.
La primera va desde los 6 meses de vida, hasta los 12. Nunca supimos el porque (sobre todo yo, porque tenía otras preocupaciones en el momento), pero durante ese tiempo sólo dormía por día (y cuando dormía), una o dos horas, cuando lo normal es que los bebes se pasen buena parte del tiempo durmiendo. Todo empezó el día que viajé en avión a Uruguay, y terminó cuando una doctora, que al principió no creía la historia, me dio (en realidad a mi madre, se entiende) unas gotas para dormir. O sea, me drogaron. Claro que los que lo sufrieron fueron mis padres. Yo ni enterado hasta hace un tiempo.
La segunda ocurre en la actualidad. Hace unos meses me diagnosticaron artrosis (en la cadera izquierda). Si tuviese, al menos, 55 años, no tendría nada de raro. Pero tengo 23. Y es muy poco usual. El porque no puede saberse. De hecho, no hay una razón. Si los positivistas hubiesen estado en lo cierto, hoy tendría una respuesta. Pero no. La maldita bomba nuclear lo arruinó todo(?).
La tercera es tragicómica. Me habían operado de una uña del pie. Para que no se infecte, en el hospital me dieron un remedio llamado cefalecina, que tiene efectos muy parecidos a la penicilina, a la cual soy alérgico. Es evidente que yo no sabía esto. Podemos resumir lo que pasó luego en que estuve a una tableta de morirme, y todo por una uña, o más bien, por la negligencia del médico. ¿Dónde carajo esta la parte cómica?(!).
La última tiene que ver con la fiebre. Cuando me sube la fiebre, suelo alucinar bastante. Esto no tiene nada de particular. A casi todo ser humano le pasa lo mismo. Lo particular está en cuanto me sube la fiebre y que es lo que alucino y hago. Con respecto a lo primero, es normal que llegue hasta los 40, 41. Recién con 39 me empiezo a sentir mal. Con respecto a lo segundo, hay tres o cuatro historias bastante graciosas. También están estas otras. Cierta vez desperté y quise llamar a mi madre. Como no respondía a mi desesperado llamado, corrí a la cocina a buscar algo que me ayude a lograr mi cometido. Resultado: le tire vino en la cara. En otra oportunidad, me quise tirar por la ventana, ya que en mi cuarto había bombas. Y en otra ocasión, me perseguía un hincha de Racing dispuesto a matarme.
En fin, hay más cosas que quedarán en el tintero(?) porque ya se hizo muy largo el texto. Espero haberlos aburrido lo suficiente. Si no lo hice, pueden venir a casa y participar en la charla por su cuenta.
El gusto es mío.
Matías
[1] Que no se entienda "bella novia" como cursilería común en cualquier enamorado. Realmente es bella y novia(?). Para que no queden dudas, me remito a las pruebas. ¡Sí, estoy hablando de la foto!
6 comentarios:
aluciná guachin
jajaj este texto es una masa, espera que voy a comer fideos y te posteo bien (!?)
bueno el pesto me cayo medio mal (?) ahora se porque nunca lo como
Me olvide de que se trataba tu post (?)
pero cuestion que no podes no escribir algo de NUMA. No es excusa lo del fotolog, como uno no puede escribir un texto sobre relatividad sin mencionar a Einstein (?) vos no podes no hablar de NUMA y su pasado montenro la puta que te pario *bardea*
Me rei mucho con algunas partes asi que no te hagas el chico darkfotolog diciendo de antmeano que es aburrido (??).
te dejo algo para que pienses (??)
''No obstante, en el caso de que fuera necesario matar a un animal carnívoro no humano para salvar a otro animal humano
o no humano, ello podría estar justificado, pues nuestro propósito no es matar al animal carnívoro por "deporte", por
"entretenimiento" o para devorarlo, sino que más bien actuaríamos en legítima defensa de la víctima, que se beneficiaría
de nuestra intervención con la salvación de su vida.''
HAAAAAAAAARDLINEEEEEEE!!!!!!1
http://www.uv.es/~gcarbajo/fdg/nofearinterview.html
La familia de parte de mi madre tambien son paraguayos, sabías? pero no tienen ni nombres ni historias copadas, pero son todos buenos, cariñosos, y hablan mesclando idiomas hasta el punto de enloquecer a los que no entendemos, y tambien en los almuerzos familiares *ríe y recuerda* te obligan a comer mucho y se sirven comida de más en sus platos y despues con ayuda de sus dedos la van pasando a los platos de los que tienen cerca, o no tan cerca! jajaja
Mi abuelo no le habló a mi papá (que se casó con su hija, mi mamá) hasta el día en que yo nací, a más de 2 años de conocerlo y 1 incluso de matrimonio.
Mi abuela mordío las orejas de todos sus nietos, por eso la mayoría la odiamos hasta que tomamos conciencia de que se trata de una forma de afecto, MALA forma, pero forma al fin. Hablo en pasado porque ahora con la dentadura postiza se le dificulta bastante.
Mi abuelo odia a los bolivianos, y si no fuera porque me ama más que a nadie *se la cree* me golpearía cada vez que digo que somos todos iguales.
Mi abuela cada tanto le recuerda al mundo que su nieta más grande y linda (yo) "no cree en Dios, no cree en nada pobrecita", y cuenta siempre una anegdota, no muy agradable para mi padre que se averguenza de mi comportamiento, de cuando yo tenia unos 3 años y ella bañandome me frotó muy fuerte y le dije "hay abu andá a la concha de tu madre" y ella muy inocentemente me dijo "no catita, la abuela no tiene mamá" a lo que respondí: "ahh... entonces andá a la concha de tu abuelita". Adorable. Mi hermano siempre le recrimina que no lo quiere, que me quiere más a mi, pero ella le explica claramente "ahhy matito, si que te quieroo... pero a caty..." ajjaj una genia.
Ya iba a tenerminar de firmar pero me acordé de algo fundamental para que captes bien la escencia de los personajes que te cuento.
Mi abuelo tiene una gomera para pegarles a los perros que andan cerca de su casa, antes tenia una pistola de aire comprimido pero desde que mató el gato del vecino la dejó de usar, como tambien nunca más electrifico la reja de la casa desde que quedó carboonisado aquel perrito inocente. HARDLINE.
Hacerme vegetariana y ser atea es un insulto para ellos, pero a pesar de que me lo recuerdan no dejan de quererme.
Gracias por tu upload que me permitió contar las maravillas familiares que rodean a los López Lovera del otro lado de la capital federal.
Mi familia paterna, salvo por mis abuelos que ya murieron, sólo existe para mi por Cintia y su famila. Para hablar de los demás tíos tendria que decir cosas como "chanta" "insoportable" "yuta" (?) y cosas por el estilo que pretendo ocultar.
Pobres mis abuelos que eran lo más. Él decía que era oriundo de los indios de las sierras cordobesas, negaba todo lazo español, la abuela tana pero tampoco se mucho. Toda la niñez pensé que mi abuelo era Gardel y Perón, que se había hecho pasar por muerto para vivir tranquilo con mi abuela y sus hijos (por los cuadros que tenia en la biblioteca, biblioteca que uno de sus hijos se robó en cuanto murieron).
Ubiera sido copado decir que me cantaba la marcha peronista cuando era chica, pero a pesar del fanatismo no, antes de estar senil cantaba una de la pájara pinta, la vaca lechera, cantaba tango en una banda y te decía cosas en italiano o latín para que no entiendas.
Domingos de nostalgia y soledad en la aldea paceña.
Realmente soy bella y soy novia (L) (??)
Gordo chipa, recién te enojaste porque me levanté de la cama y me corté sola(!). Qué gotdo egoista, considerando que tu despertador sonó dos veces y vos nunca te levantaste, dejándome a mí sin poder dormir. Ay ay ay(?).
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaanyhow(?) Ahora me vuelvo a la cama porque no tengo nada que hacer y estudiar latín no está en mi itinerario matutino.
pono, ponis, ponere, posui, positum! aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
Yo(?)
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